viernes, 10 de abril de 2009

reuniendo dinero

Armando está renuente a soltarme el dinero necesario para el viaje. Es algo extraño, tratándose de él, que siempre ha accedido a mis peticiones sin hacerse mucho del rogar. Tal vez se trata de esta expresión en mi rostro, de la vehemencia con que se lo he pedido y de lo vulnerable (por no decir estúpido) que debo verme.

Me ha dicho que tendrá que consultarlo "con el alto mando" y esas palabras me convencen de que no habrá adelanto, así que mientras me despido de él comienzo a pensar en la forma de hacerme de la suma que me hace falta. No quería recurrir a mis ahorros, pero bueno, habrá que hacerlo si no me queda otra opción. Estoy decidido a irme a Italia. Alguna vez estuve en Florencia, pero no fue una experiencia tan grata como me habían pronosticado. En aquél entonces, mi viaje no tenía ningún motivo. Iba como turista, y la ciudad me pareció más bien caótica.

Ahora las cosas son distintas, muy distintas.