jueves, 8 de julio de 2010

Visitante II

Mi extraño huésped me miró con los ojos muy abiertos. Tenía la jarra aún en la mano derecha y pareció comprender algo. Sacudió la cabeza como si, de pronto, lo hubiese recordado.

Extendió la mano (aún sosteniendo la jarra vacía de café) y dijo:

—Príncipe Abbi-Dhibbi-Iibbi… pero puede llamarme Abbi, simplemente —dijo muy ceremonioso, inclinándose levemente pero sin perderme de vista.

Le quité la jarra y estreché su mano, cuya consistencia me sobresaltó: Era como tocar mármol, así de frío e igual de duro.

—Hola, Abbi —dije— veo que…

—¡Cáfe! —interrumpió el príncipe.

—¿Desea más café? —pregunté.

—¡Sí! —Aquello fue casi un grito, pero de nuevo se echó ligeramente hacia atrás y rectificó:

—Se lo agradecería mucho. En mi mundo no hay nada parecido… y he estado bebiéndolo desde que llegué… su planeta podría hacerse rico sólo con esto.

—¿Y hace cuánto tiempo llegó, su excelencia? —pregunté mientras preparaba la cafetera de nuevo. El alienígena observaba cada paso del procedimiento como si de ello dependiera su vida.

—¡Le he dicho que me llame Abbi! —meneó la cabeza— Disculpe: En mi mundo no existen las fórmulas de cortesía y siempre olvido… No importa. Llegué a su mundo Tierra ¿así lo llaman, verdad? hace aproximadamente veintitrés minutos, cuarenta y cinco segundos y 32 centésimas.

—¿Y ha bebido tanto café en tan poco tiempo?

—¡Oh, sí! Me corporicé en un lugar llamado ae-ro-puer-to y el lugar tiene dieciocho cafeterías y veinticinco máquinas que expenden bebidas con un sabor parecido, pero prefiero el café ya que el gas de los… refrescos me produce ganas de cantar.

—¿Y cómo aprendió nuestro idioma tan rápido?

—¿Aprenderlo? ¡Oh, no hay necesidad! Se trata de un pequeño artefacto que todos los viajeros llevamos insertado en la garganta. Traduce todo inmediatamente, de ida y de regreso. En realidad mi idioma suena así:

Abbi tocó un punto en su garganta para desactivar el traductor simultáneo y habló, pero lo que salió de sus labios parecía más el estruendo de un choque automovilístico que un lenguaje real.

(continuará)